Semillas de algodón, ¿alimento del futuro?

Investigadores en agricultura aplicaron con éxito un método utilizado para explorar curas contra el cáncer y el VIH, en búsqueda de alternativas para el desarrollo de nuevas fuentes de alimento


El Universal
Lunes 27 de noviembre de 2006

Keerti Rathore, biotecnólogo de la Estación Experimental Agrícola de Texas (EEAT), dijo haber encontrado la forma de reducir el contenido de gosipol, un compuesto de alta toxicidad, de las semillas de algodón, a niveles considerados como seguros para consumo alimentario, "que en términos de nutrición humana tienen un gran potencial", aseguró.

La semilla de estas plantas de algodón se ubica en los estándares para el consumo humano de la Organización Mundial de la Salud, por lo que potencialmente podría proveer de alimento a unas 500 millones de personas anualmente, según estimaciones del especialista.

El biotecnólogo explicó que el gosipol se encuentra de manera natural en toda la planta de algodón, incluida la semilla. "La belleza de este proyecto", dijo, radica en que este componente fue reducido exclusivamente en la semilla, donde se concentran niveles de proteína muy elevados, no así en el resto de la planta, donde ésta lo utiliza como defensa contra insectos y enfermedades.

Para lograr su cometido, el equipo de investigación utilizó ARNi (ARN de interferencia), tecnología capaz de "silenciar" un gen. Ello les permitió focalizarse en el gen responsable de la presencia del gosipol en la semilla, sin bloquear su expresión en el resto de la planta.

"Lo que hicimos fue utilizar esta tecnología para inhibir, de manera selectiva, el gen que codifica para una enzima que está involucrada en la ruta biosintética del gosipol en la semilla", explicó Rathore.

Las fibras de algodón han estado presentes en la confección de telas desde hace más de 7 mil años. Sin embargo, los productos de la semilla hasta ahora sólo habían podido utilizarse para alimentar ganado, debido a que éste puede tolerar el gosipol tras haberlo digerido a través de los cuatro compartimientos de sus estómagos.

El experto enfatizó que "muy pocos se percatan de que por cada 450 gramos de fibra de algodón, la planta produce 750 gramos de semillas. El mundo produce 44 millones de toneladas métricas de semillas cada año. Típicamente estas semillas contienen alrededor de 22% de proteína de alta calidad, por lo que estamos hablando de más o menos 10 millones de toneladas métricas de proteínas".

Asimismo, recordó que hace décadas un equipo de investigadores de Texas y California consiguió crear una variedad de algodón sin gosipol, que resultó ser un rotundo fracaso, pues las plantas eran un manjar para sus depredadores y blanco fácil de muchas enfermedades.

Las plantas tratadas por el equipo de científicos dirigido por Rathore podrían revalorizar el algodón, pues ahora no sólo se obtendrían fibras de él, sino también alimentos.

Según el especialista, "uno podría utilizar las semillas de algodón sin gosipol directamente como alimento o como complemento. Su valor alimenticio crecería en países donde pequeños productores de algodón podrían aprovechar mejor sus cosechas."

Hasta ahora, los científicos han tenido éxito en mantener el cultivo de plantas de algodón, cuyas semillas carecen de gosipol, durante tres generaciones en laboratorio. El próximo paso será seleccionar los mejores especímenes y cultivarlos en invernadero para, finalmente, trasladarlos a los campos de cultivo.

Finalmente, Rathore dijo que esperan "crear una variedad comercial a partir de cuyas semillas se puedan elaborar diversos alimentos." La investigación, dada a conocer hace unos días en la Academia Nacional de Ciencias estadounidense, fue realizada por Rathore y un equipo de científicos de la Universidad de Texas A&M y el Departamento de Agricultura del vecino país del norte. (Academia Nacional de Ciencias de Estados Unidos)