Nada es lo que parece

Por Ernesto Diezmartínez / 1º de diciembre de 2006

Cine. La relación entre un locutor de radio y un niño abusado sexualmente desemboca en un intrigante misterio al estilo Hitchcock

En su espléndido debut fílmico, The Business of Strangers (2001) -inédita en México pero visible en la televisión de paga-, el cineasta Patrick Stettner retomaba la fórmula mametiana del ácido retrato de la cultura corporativa/capitalista de Éxito a Cualquier Precio (Foley, 1992), para entregarnos una insólita perspectiva femenina.

En su segundo largometraje, El Silencio en la Noche (The Night Listener, EU, 2006), Stettner va por una apuesta mayor: fusionar la cerebral reflexión meta-literaria al estilo de la obra maestra Providence (Resnais, 1977) con una narrativa astutamente hitchcockiana. Es cierto, acaso los resultados obtenidos no sean perfectos, pero uno termina agradecido por la ambición que se presume y la inteligencia que se demuestra.

Gabriel Noone (Robin Williams) es un famoso director de un programa de radio en el que, por años, ha relatado parte de su vida privada, compartida con su pareja seropositiva Jess (Bobby Cannavale).

Gabriel, poseedor de una fértil imaginación literaria, recibe un libro escrito por un niño de 14 años, Pete (Rory Culkin), agonizante de Sida y abusado sexualmente por sus propios padres.

Pete, protegido por su madre adoptiva Donna (Toni Collette), inicia una estrecha relación telefónica con el cada vez más fascinado Gabriel.

Nunca sabemos, a ciencia cierta, qué tipo de terreno es el que pisamos en El Silencio de la Noche. Si al inicio parece que entraremos a oscuros escenarios sexuales cuyo centro dramático es la pedofilia, muy pronto el sentido de la trama cambiará para transformarse en un intrigante misterio hitchcockiano.

¿Quiénes son Pete y Donna? ¿Realmente existen? ¿No serán los dos la misma persona? ¿De verdad el niño tiene Sida?

Así pues, como el obsesivo James Stewart que persigue a su propia creación femenina en la favorita personal De Entre los Muertos (Hitchcock, 1958), el Gabriel de un sobrio Robin Williams decide investigar qué tanto de verdad contienen los dichos de Pete.

La puesta en imágenes de Stettner es impecable en el logro de un genuino ambiente de amenazante suspenso. Y que la historia no desemboque en una resolución de cualquier "thriller" convencional, habla mejor de este joven cineasta al que habrá que seguirle el paso.

 

+ Williams se pone serio

- Ya es larga la lista de películas en donde el comediante Robin Williams ha encarnado a personajes nada graciosos. El siniestro terrorista de El Agente Secreto (Hampton, 1996), el dedicado psicólogo de Mente Indomable (Van Sant, 1997), el cerebral asesino de Insomnia (Nolan, 2002) o el atormentado editor de memorias humanas de Más Allá de la Muerte (Naim, 2004). Hay que decir que en ninguno de estos papeles se ha visto mal.

 

The Night Listener

Calificación: ***

Dirige: Patrick Stettner.

Con: Robin Williams, Toni Collette, Bobby Cannavale y Rory Culkin.

 

Estreno: EL SILENCIO EN LA NOCHE / Vela si: Quieres revisar una pequeña cinta de suspenso hitchcokiano/literario.