Pocos se atreven a denunciar discriminación por sida

Según la CDHDF cada año recibe un promedio de 35

Angélica Simón
El Universal
Viernes 01 de diciembre de 2006

La discriminación y el maltrato en los centros hospitalarios es una realidad que afecta a los portadores del Virus de Inmunodeficiencia Adquirida (VIH) pero existe muy poca denuncia sobre el tema.

De acuerdo con datos de la Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal (CDHDF) anualmente se reciben un promedio de 35 quejas por discriminación contra personas infectadas por VIH.

En este año, en lo que va de enero a agosto se han presentado 44 quejas por discriminación de las cuales 11 corresponden a problemas relacionados con VIH.

En un texto publicado por la CDHDF, se establece que la Secretaría de Salud del Distrito Federal ha recibido 46 reclamos de personas que viven con VIH-sida, de 1992 a la fecha mientras que, refiere, la Comisión Nacional de Derechos Humanos ha recibido en el mismo periodo 623 quejas por parte de seropositivos en las cuales se estima que siete de cada 10 personas involucran a instituciones de salud, siendo el Distrito Federal la localidad con la mayor incidencia de quejas, con 48% del total.

Omar Montoya es una de las víctimas. Desde el 2004 emprendió una lucha para señalar la mala atención y la discriminación que sufrió al acudir a la única clínica especializada para enfermos con VIH-Sida en la ciudad, la Clínica Condesa, sin que hasta el momento sus denuncias hayan encontrado eco.

Omar, señala con nombre y apellido a cada uno de los trabajadores de esa clínica a quienes acusa de maltrato y discriminación, la enfermera Fátima Ángeles Jaramillo, la trabajadora social Norma Becerra, el doctor Raúl Salinas e incluso el subdirector Carlos González Ramírez.

Incluso, interpuso la queja ante la Comisión de Derechos Humanos del DF pero al ser interrogados, los trabajadores rechazaron las acusaciones y el caso se cerró el mismo año.

A dos años, Omar sigue denunciando. "No lo hago porque esté buscando atención porque ya la tengo... lo único que persigo es que la clínica Condesa y sus trabajadores reconozcan que me trataron mal y motivar con ello a que otros seropositivos denuncien cuando sean víctimas de abusos, negligencia o discriminación en los servicios públicos de salud".

Por su parte, la directora del Programa de VIH-Sida en el DF y responsable de la clínica Condesa, Carmen Soler Claudín, se pronunció en defensa de sus trabajadores.

Recalcó que es lógico que en una clínica donde se dan cerca de 45 mil consultas al año se presenten algunas diferencias entre pacientes y trabajadores.