"La enfermedad no limita mi vida"

Juan José Arreola
El Universal
Sábado 02 de diciembre de 2006

QUERÉTARO, Qro.- Era un adolescente de 16 años de edad cuando fue notificado que tenía el Síndrome de la Inmunodeficiencia Adquirida (Sida); pensó que pronto moriría y que la vida ya no tenía sentido.

Hoy, seis años después, Jorge ha aprendido no solamente a vivir con la enfermedad; aún más, se ha convertido en uno de los principales promotores de los derechos humanos de quienes, como él, son portadores de la enfermedad.

Y justamente para promover esta defensa de quienes son discriminados por el hecho de tener sida, Jorge creó un personaje que lleva por nombre Estigma, un luchador que busca prevenir, informar y sensibilizar a la sociedad acerca del VIH-sida.

Cubierto del rostro para evitar ser blanco de agresiones y burlas, el personaje salió a la luz pública este viernes primero de diciembre, Día Mundial contra el Sida, con la intención que iniciar esta campaña.

Previamente, una veintena de jóvenes queretanos que son portadores del sida o están en contacto con personas enfermas, realizaron un taller sobre cómo aprender técnicas y acciones para tratar a portadores del virus.

Ahí estuvo Jorge, quien hoy es un estudiante de 23 años de edad que el pasado 11 de noviembre cumplió seis años como portador del virus, luego de haberse infectado por la vía sexual siendo un adolescente.

Estigma asegura que el VIH-sida no limita su vida y como cualquier otro joven, cursa una carrera con un enfoque social y se ha convertido en un activista de la lucha contra ese mal.

"Mi vida es, yo creo que, 99.99% normal, eso sí, con la diferencia de que a diario me tengo que medicar".

Sin embargo, reconoce que no puede ser sincero ni abierto con su enfermedad por temor a ser discriminado y a represalias contra su familia.

"No he sufrido discriminación en esas circunstancias, si hablamos en el nivel de estudios, porque no era necesario para mí que toda la escuela o todo mi salón supiera, eso si quiero lo digo y si no, lo puedo manejar como otra enfermedad".

También conseguir un trabajo es complicado siendo portador, asegura.

El rechazo al VIH-sida se extiende más allá de quien lo padece y lo mismo afecta a su familia, sobre todo en una sociedad tan conservadora como la queretana, considera Estigma, por lo cual prefiere mantenerse en el anonimato.

"A mí me vale lo que piense la gente, de verdad, pero por respeto a mi familia, no quisiera que el día de mañana los señalaran: ´Mira, ahí va la tía del sidoso´".

En Querétaro, el primer caso de sida fue confirmado hace 20 años.

Desde 1988 en la entidad se han reportado un promedio anual de 27 personas que han fallecido víctimas de la enfermedad y en el mismo periodo, mil 27 casos han sido notificados al sector salud estatal.