Encuesta entre católicos

Un tercio de los jóvenes ve al sida como castigo

La encuesta demostró que ha sido insuficiente la información proporcionada a los jóvenes para prevenir los riesgos de contagio de esta pandemia

2-Diciembre-06

Una tercera parte de los jóvenes cree que el VIH/sida es un castigo para la humanidad y 23 por ciento opina que no es necesario usar el condón con una pareja estable y casi la mitad usa solamente el condón algunas veces o nunca, según revela la encuesta de opinión sobre factores de vulnerabilidad ante el VIH/sida entre Jóvenes de preparatorias públicas.

El 74.2 por ciento piensa que su pareja no podría transmitirle el VIH/sida o alguna infección de transmisión sexual, la razón principal por la cual se piensa esto es porque “se conocen bien”.

Estos datos demostraron que ha sido insuficiente la información proporcionada a los jóvenes para prevenir los riesgos de contagio de esta pandemia a través de las campañas gubernamentales y de organizaciones.

La encuesta fue encargada por católicos de Investigación Salud y Demografía SC (Insad) y se aplicó a seis mil 42 estudiantes, entre 15 y 17 años de edad de ambos sexos, de preparatorias públicas en 16 capitales del país.

Datos de la encuesta demuestran que hay una tendencia de los jóvenes a desvalorizar las relaciones sexuales, porque dos terceras partes afirman que no está bien tener sexo sólo por placer; 39 por ciento considera que las relaciones sexuales no son importantes en la relación de pareja.

La Red Nacional católica consideró que un aspecto fundamental para la lucha contra el VIH/sida es una educación sexual basada en el respeto a la integridad de las personas que contraste con el estigma y la discriminación.

Hepatitis C, el otro enemigo

Por otra parte, las personas infectadas con VIH/ sida corren el riesgo de sufrir otras enfermedades como la Hepatitis C que eleva a diez veces la posibilidad de desarrollar cirrosis hepática, informó Francisco Sánchez, gastroenterólogo del Instituto Nacional de Nutrición Salvador Zubirán.

Comentó que a nivel mundial se estima que las coinfecciones entre el VIH y otros virus llegan a ser hasta del 40 por ciento y en México este porcentaje es ligeramente menor. En el caso de la hepatitis C se calcula que hasta 15 por ciento de los infectados con VIH pueden tener ambos virus.

Según explicó, una persona infectada solamente por el virus de la hepatitis C el daño al hígado llega a manifestarse en 20 años, pero en un infectado con VIH este problema se presenta antes de los 10 años, lo que disminuye el tiempo de mantener una buena calidad de vida.

Otro problema que sufren los coinfectados es que algunas drogas contra el VIH tienen interacciones farmacológicas con la ribavirina, que forma parte del tratamiento para hepatitis C junto con el interferón pegilado alfa 2 b (Pegtron, por su nombre comercial).

Por último recordó que en la actualidad los medicamentos para VIH han logrado que una paciente pueda vivir de forma crónica con esta infección por mucho tiempo; sin embargo, el virus de la hepatitis C causa un daño rápidamente progresivo al hígado que termina en una cirrosis y, por consiguiente, con la vida de quien lo padece.

Campaña

Uno de los objetivos que tiene la Iglesia católica es ayudar a los enfermos de sida a través de diócesis regionales.

El compromiso es que los sacerdotes asistan a las reuniones para transmitir durante la misa la realidad de los enfermos.

En su informe, la Comisión Pastoral reconoce que aún se requiere sensibilizar al clero mexicano e involucrarlo en la realidad biomédica y social de la pandemia.

 

México • Eugenia Jiménez y Blanca Valadez