Revela CDHDF lo frágil del sistema carcelario

Por Yáscara López / 3 de diciembre de 2006

Los reclusorios no garantizan la seguridad, concluye informe. Detectan problemas de energía eléctrica y baja calidad del agua y de los alimentos

El sistema penitenciario capitalino es frágil, no garantiza la seguridad ni la readaptación y pone en riesgo a reos, custodios y visitantes, revela la Comisión de Derechos Humanos del DF en el Informe Especial sobre la Situación de los Centros de Reclusión.

El documento, cuya copia posee REFORMA, califica de anacrónica la utilización sistemática de la prisión preventiva, que ha provocado un hacinamiento superior al 50 por ciento y problemas estructurales y tratos degradantes.

"Por sí misma (la prisión preventiva) no reduce la criminalidad ni aumenta la percepción de la seguridad. En cambio, aumenta los problemas de financiamiento de los centros de reclusión (...) y las deficiencias en atención, resguardo y rehabilitación", señala el informe.

 

Luz, agua y alimentos

La CDHDF determina que en las cárceles capitalinas presentan problemas en instalaciones eléctricas, de calidad deficiente del agua, carencia de lugares para dormir, cobijas, colchones y mobiliario sanitario.

Esos problemas, revela el informe, se agudizan más en la Penitenciaria Varonil.

Las condiciones de preparación y la distribución de los alimentos fueron calificadas como poco óptimas, pues en las cárceles no llevan un control documental periódico del funcionamiento de las cámaras de congelación y refrigeración ni de potabilización del agual.

La carencia de medicamentos y de atención sicológica es la principal crítica a los servicios de salud.

La Secretaría de Salud, apunta el informe, no acata la normatividad de acudir a las zonas de aislamiento a supervisar las condiciones de los reos, ignora el diseño y ejecución de programas de medicina preventiva e higiene y no logra proveer de suficientes medicamentos.

En el apartado de seguridad y custodia, la CDHDF afirma que el personal de seguridad es insuficiente, no recibe capacitación y vulnerable a la extorsión.

Al analizar las visitas penitenciarias, la Comisión detectó que existen visitas íntimas clandestinas en los Reclusorios Norte y Oriente.

 

¿Se presume inocente?

El informe censura la aplicación de estudios de personalidad en reclusos que aún están bajo proceso penal, pues viola el principio de presunción de inocencia, además de carecer de una adecuada defensa por parte de la defensoría de oficio.

Los defensores de oficio, señala, están limitados en recursos materiales y humanos y enfrentan una excesiva carga de trabajo.

Otros problemas que identifica la Comisión son el tiempo que llevan los procesos penales, la convivencia de reos procesados con sentenciados y las restricciones a la libertad condicional, provocadas por el endurecimiento en las sanciones penales y el aumento del catálogo de delitos graves.

El informe reconoce que la readaptación social ha mejorado, pero puntualiza que todavía falta reforzar el trabajo y educación de los internos.

En cuanto al cumplimiento de las sentencias señala que la Ley de Ejecución de Sanciones Penales carece de un procedimiento eficaz para el trámite de externación y libertad anticipada.

 

Los más sufridos

 El informe, basado en una investigación realizada en el 2005 y el 2006 y presentada en 348 páginas, dedica uno de sus nueve apartados a los grupos mayormente discriminados.

Las internas con hijos padecen de manera permanente la falta de servicios médicos y medicinas, para los homosexuales la discriminación e inseguridad está latente y a los extranjeros les falta atención de sus embajadas o consulados.

Aunque reconocen mejorías en la alimentación y atención médica para adultos mayores, a la población indígena todavía le faltan traductores durante el proceso penal.

Los reclusorios carecen además de rampas para discapacitados, mientras que los internos con enfermedades mentales o psiquiátricas carecen de medicamentos y padecen abandono de familiares.

En cuanto a la población con VIH-Sida, la Comisión reconoce que se les proporcionan los tratamientos médicos, pero los exámenes virales se realizan a destiempo.

La problemática de los reos con enfermedades se agudiza en el dormitorio 10 de la Penitenciaria del DF, donde prevalecen malas condiciones higiénicas y de hacinamiento.

 

Seis de 10

 La población penitenciaria de seis de las 10 cárceles del DF rebasa la capacidad instalada de esos centros.

Penal Inauguración Capacidad Población Ocupación
Penitenciaria del DF 1957 2,109 1,905 90%
Reclusorio Varonil Norte 1976 5,036 9,114 181
Reclusorio Varonil Oriente 1976 4,870 9,76 186
Reclusorio Varonil Sur 1979 3,498 6,107 175
Centro de Ejecución de Sanciones Penales Varonil Norte 1987 400 248 62
Centro de Ejecución de Sanciones Penales Varonil Oriente 1987 312 259 83
Centro de Read. Social Varonil S. Martha Acatitla 2003 2,320 2,647 114
Centro Varonil de Rehabilitación Psicosocial Década de los 80 200 317 158
Centro Femenil de Readaptación Social Tepepan 1976 291 169 58
Centro Femenil de Read. Social S. Martha Acatitla 2004 1,032 1,480 143

 

FUENTE: Informe Especial sobre la Situación de los Centros de Reclusión en el DF, elaborada por la CDHDF. Datos correspondientes al 2005.