Prueba de VIH: sólo con asesoría

Por Georgina Montalvo / 3 de diciembre de 2006

Prevenir ayuda a la lucha contra el sida. David Alvarado es consejero desde que perdió a tres amigos por esta enfermedad

El sobre, aún cerrado, agobia a quien lo tiene en sus manos; contiene los resultados de la prueba de VIH a la que se sometió.

Abrirlo permitirá que la certidumbre aparezca, pero vendrá acompañada de desconsuelo o alivio, según el resultado. Miedo y angustia son emociones presentes incluso antes de decidir examinarse.

Tener claro cómo manejar este cúmulo de sentimientos y qué sigue una vez que se tiene certeza sobre el estado de salud es importante para evitar que quien se hace la prueba sufra depresión, retrase el tratamiento contra la enfermedad, si es que lo requiere, o que caiga nuevamente en prácticas de riesgo.

¿Quién puede ayudarlos? David Alvarado lleva cuatro años orientando y respondiendo las inquietudes de hombres y mujeres que acuden a hacerse la prueba de VIH a la Fundación Mexicana para la Lucha contra el Sida.

Oficialmente, es un "consejero", pero más que dar consejos, acompaña a estas personas en su trance emocional desde que llegan a la fundación hasta que salen de ella con el resultado en la mano.

  

Primer encuentro

 No sabe exactamente a cuántas personas, todas con rostro de angustia, ha recibido; de lo que está seguro es de que a todos los recibe por su nombre, cálida y respetuosamente, sin importar su edad, estatus económico u orientación sexual.

En ese primer encuentro, el psicólogo les pregunta por qué quieren hacerse la prueba, qué saben del VIH y del sida; según las respuestas, precisa o aclara confusiones, casi siempre generadas por los mitos que aún circulan en la sociedad.

Cómo enfrentarías el resultado, cuáles son las pruebas disponibles y en qué consisten son otros asuntos que se abordan en esta sesión.

Es entonces cuando están listos para tomar la decisión: hacerse o no la prueba, y cuál de las existentes.

  

La Prueba

 La mayoría opta por someterse al examen el mismo día, pero siempre hay alguien que la pospone porque necesita más tiempo para decidir, cuenta David Alvarado, quien después de haber perdido a tres amigos a causa del sida, decidió dedicarse a esta labor.

Si la persona es incapaz de esperar una semana para conocer los resultados de la muestra de sangre que analizan en un laboratorio, porque la angustia que experimenta lo carcome, la opción son las pruebas rápidas.

Éstas ofrecen el resultado en minutos y con una muestra de saliva u orina, aunque el positivo o negativo que se obtienen de esta manera nunca es contundente, y siempre debe confirmarse con el examen de sangre en laboratorio.

Cualquiera que sea la elección, siempre será necesaria una segunda consejería.

 

Segundo encuentro

 Cómo se sintió en los días de espera o qué pasó por su mente son algunas de las preguntas con las que Alvarado vuelve a romper el hielo.

"La persona es experta en su vida y ella marca la pauta de en qué momento de la plática hay que darle el resultado", comenta.

Ante un resultado positivo, o cuando ya existen síntomas del sida, el camino es iniciar el tratamiento con antirretrovirales lo antes posible.

"El tratamiento dado a tiempo les permite mantener su calidad de vida por muchos años", asegura Griselda Hernández Tepichín, directora de Atención Integral de Censida.

El problema es que no todos los sitios que hacen la prueba, como los laboratorios particulares, ofrecen consejería; esto provoca que personas positivas no cuenten con la guía necesaria para iniciar su tratamiento o, en caso de negativo, que se vuelva a caer en prácticas de riesgo, señala.

La recomendación de los expertos es que toda persona que se realice la prueba en un laboratorio particular, no abra el sobre con el resultado hasta que un consejero esté a su lado.

Otra opción es acudir a instituciones públicas u organizaciones civiles, donde además de la prueba ofrecen consejería.

www.fundasida.org.mx

www.haztelaprueba.org.mx

www.censida.gob.mx

 

Qué significa

 Cuando se recibe el resultado de una prueba de VIH, no todo es blanco ni negro.

 · Positivo: Indica la presencia de anticuerpos que luchan contra el VIH, tenerlo no significa que necesariamente desarrollará la enfermedad. Puede transmitirlo o reinfectarse si no es precavido.

  · Negativo: Significa que no se encontraron anticuerpos contra VIH en su sangre, y por lo tanto no está infectado. Este resultado no lo exenta de poder adquirir el virus si mantiene prácticas sexuales de riesgo.

 

 Cifras en México

 Desde que surgió la pandemia hasta junio de 2006, en el País se registran 105 mil 170 casos, de los cuales son:

 

Hombres

83.1%

Mujeres

16.6%

 

De 15 a 44 años

78.7%

De 45 años o más

18.8%

Menores de 15 años

2.5%

Edad ignorada

1%

FUENTE: Censida