Afectó el crecimiento de empleos y económico y aumentó el trabajo infantil

El sida modificó aspectos laborales y económicos mundiales, revela la OIT

CAROLINA GOMEZ MENA

8 de diciembre de 2006.- El avance del VIH/sida ha provocado diversos cambios en materia laboral y económica, tales como aumento del trabajo infantil y afectación del crecimiento del rubro, así como del económico, especialmente en los países donde hay mayor número de casos de la enfermedad.

En 2005, más de 3 millones de personas en todo el mundo estaban parcial o completamente incapacitadas para laborar a causa de afecciones relacionadas con el sida, y las tres cuartas partes de ellas vivían en Africa, al sur del Sahara, precisa un nuevo informe de la Organización Internacional del Trabajo (OIT).

En este estudio denominado VIH/sida y trabajo: evaluación mundial, impacto en niños y jóvenes y respuestas 2006, el organismo internacional refiere que 41 por ciento de los participantes en la fuerza de trabajo mundial que padecen el VIH son mujeres, y que en Africa subsahariana la proporción aumenta a 43 por ciento.

Detalla que entre la población en edad de trabajar hay 24.6 millones de participantes en la fuerza laboral que padecen VIH/sida, de las cuales con frecuencia son mujeres que desempeñan tareas en el hogar.

Subraya que en los 43 países más afectados por esta pandemia, se presentó una reducción en promedio de 0.5 puntos porcentuales en la tasa de crecimiento económico cada año desde 1992, lo cual a su vez afectó en 0.3 puntos porcentuales el crecimiento del empleo.

La OIT desglosa que entre las citadas naciones, 31 del Africa al sur del Sahara perdieron en promedio 0.7 puntos porcentuales en su tasa de crecimiento económico anual, y 0.5 puntos porcentuales en el del empleo, lo cual produjo un déficit de 1.3 millones de nuevos puestos laborales anuales, de los que 1.1 millones se perdieron en el área.

El organismo dependiente de la ONU lamenta que el impacto de la epidemia sea especialmente severo para los infantes y jóvenes cuyas esperanzas de contar con un futuro mejor se han deteriorado a causa de este mal, y es que en todo el planeta hay cerca de 2.3 millones de niños que padecen el virus, mientras se calcula que unos 15 millones han quedado huérfanos.

El informe aborda de forma especial el caso de niños y jóvenes y el impacto que la epidemia tendrá sobre la fuerza laboral del futuro, pues con frecuencia este sector de la población empieza a trabajar cuando son demasiado jóvenes debido a que necesitan ingresos porque sus padres están enfermos o han muerto.

En esta cadena, la OIT señala que el trabajo infantil "hace vulnerables a los menores, les roba el derecho a la educación y los llevar a emplearse en ocupaciones que pueden causar su propio contagio con el VIH"; destaca que una evaluación realizada en Zambia en 2002 reveló que el sida podría haber incrementado el número de trabajadores infantiles entre 23 y 30 por ciento. Un estudio realizado en Uganda en 2004 demostró que más de 95 por ciento de los menores de hogares afectados por el mal estaban involucrados en algún trabajo.