Por primera vez admite que varios plesbíteros fueron removidos por abuso sexual

Acepta Rivera Carrera colaborar para castigar a curas pederastas

El cardenal se dice dispuesto a comparecer ante cualquier corte que lo cite a declarar

ALMA E. MUÑOZ / 11 de diciembre de 2006

El cardenal Norberto Rivera Carrera se mostró dispuesto a comparecer ante la Corte Superior de Los Angeles, si ésta admite la denuncia en su contra por supuesta protección al sacerdote pederasta Nicolás Aguilar Rivera porque, sostuvo, "el arzobispo (primado de la ciudad de México) no es negligente".

Además, por primera vez aceptó la existencia de "varios" presbíteros retirados de su ministerio, tras ser acusados de abuso sexual contra menores, en la circunscripción eclesiástica bajo su cargo.

Sin embargo, justificó su actuación al decir que su comportamiento es "parte de la fragilidad humana, del ambiente hedonista que los mismos medios promueven, porque presentan modelos de sexualidad con total desviación, y los sacerdotes son víctimas de esas desviaciones".

Por lo pronto, los tres abogados con que cuenta en Estados Unidos trabajando en el caso decidieron, y así se lo dieron a conocer la semana pasada, al entrevistarse con él, en sus oficinas de la arquidiócesis de México, responder a la denuncia en enero próximo, es decir, adelantarse a la respuesta que la Corte dé el próximo 19 de febrero, sobre si admite la querella que en septiembre pasado interpuso Joaquín Aguilar, una de las víctimas del pedófilo Aguilar Rivera.

"Estoy dispuesto a colaborar con cualquier autoridad de Estados Unidos porque creo en la justicia, y porque estoy convencido de que si algún niño ha sido molestado o ha sido víctima de algún sacerdote tiene que hacerse justicia", aseguró ayer en entrevista, al término de su homilía en la Catedral Metropolitana. No obstante, el arzobispo Rivera aclaró que hasta ayer no había sido llamado por ningún tribunal de aquel país.

Es más, afirmó, en mis años de sacerdocio "nunca se me ha requerido" en Estados Unidos. "No creo haber cometido ni siquiera una falta de tránsito, y mucho menos delitos de esa naturaleza (encubrimiento)".

Se dijo convencido de que la justicia "debe prevalecer" en el caso del presbítero prófugo. "Todos tenemos que colaborar para que se aplique aquí en México y por supuesto también me duele profundamente si algún sacerdote mexicano ha ido a fastidiar a algún niño en Estados Unidos. Por supuesto que estoy dispuesto a colaborar con mucho gusto".

Rechazó conocer el paradero del religioso. "Hace años que no tengo ninguna relación con él, pero si alguien tiene que quejarse que no solamente lo ventile en los medios, sino por medio de la justicia mexicana, estadunidense o mediante un tribunal internacional."

Tiene que haber un juicio, asentó el jerarca católico, porque "si es lo que se dice (existencia de abuso sexual), debería de haber una reivindicación de los derechos de los niños, pero muchas veces solamente nos quedamos en la noticia amarillista, nos quedamos en lo espectacular". Inesperadamente, resaltó que en México, "según las noticias del mismo gobierno, 20 mil niños a diario son víctimas de abusos, prostituidos y públicamente se conocen los lugares en donde está la prostitución infantil y veo que se hace poco. Creo que es una lástima".

El cardenal reiteró que desde antes de que el fallecido papa Juan Pablo II ordenara la puesta en marcha de medidas para evitar más delitos de ese tipo por parte de integrantes de la Iglesia católica, "aquí en la arquidiócesis ya habíamos tomado acciones muy concretas y eficaces para evitar que esos casos no se repitan y los que se hayan dado, darles seguimiento".

­¿A cuántos se les da seguimiento?

­Hay varios, y varios sacerdotes de la arquidiócesis desde hace tiempo han sido separados de su ministerio por haber abusado del mismo en ese sentido. Así que el arzobispo de México no ha sido negligente en ese oficio, porque ustedes saben el amor, el cariño que tengo a los niños y siempre los defenderé, antes que a cualquier otra persona.

­¿A qué atribuye que estas desviaciones se den también entre sacerdotes?

­Creo que es parte de la fragilidad humana, es parte del ambiente hedonista, del ambiente que los mismos medios mueven, porque presentan modelos de sexualidad con total desviación y yo creo que también los sacerdotes son víctimas de esas desviaciones.

­Dice usted que poco se hace por esos 20 mil niños que son abusados diariamente en México. ¿Quiénes son los responsables de que no se haga nada?

­Allí somos muchos los responsables. En primer lugar los padres de familia. Tienen que cuidar a sus niños y en caso de que se dé alguna desviación, ellos mismos denunciarlo. También creo que las autoridades correspondientes, el sistema educativo mexicano para que no se introduzcan desviaciones en ese sentido (y) los medios de comunicación tienen sus responsabilidad al estar presentando modelos de sexualidad con desviaciones profundas que afectan a los niños.

Trascendió que en la arquidiócesis de México están preparados para que el cardenal Rivera tenga que responder a la Corte Superior de Los Angeles. Inclusive manejan tres escenarios: contestar por medio de sus abogados; por escrito o ante enviados del tribunal a la capital del país expresamente para interrogarle. No obstante, se argumente que para cualquiera de los tres casos, el proceso podría llevar hasta seis meses, porque involucrará a las autoridades diplomáticas y judiciales de este país y de Estados Unidos, para hacer valer un tratado internacional de colaboración en la materia.