Sin etiquetar, los 80 millones de pesos necesarios para la inmunización

Incierto, el futuro de la campaña de vacunación contra papiloma

La distribución de recursos para antirretrovirales deja al margen a Censida

ANGELES CRUZ MARTINEZ / 14 de diciembre de 2006

Aunque el proyecto de presupuesto del sector salud fue el único del área social que será incrementado en 2007, carece de las previsiones necesarias para dar continuidad a diversas acciones iniciadas en años anteriores y a otras nuevas para mejorar las condiciones de salud de la población, y en particular de las mujeres. El Ejecutivo omitió solicitar los 80 millones de pesos para iniciar la vacunación preventiva del virus del papiloma humano en los 58 municipios con los indicadores más bajos de desarrollo humano y en comunidades indígenas.

Con este biológico se lograría prevenir más de 70 por ciento de los casos de cáncer cérvico uterino, el cual es la principal causa de muerte por tumores malignos entre la población femenina. La administración anterior, inclusive, inició negociaciones con el laboratorio farmacéutico productor de la vacuna a fin de empezar con la inmunización de las mujeres, al menos en los sectores más desfavorecidos.

Otros recursos que tendrían que asignarse al Centro Nacional para la Equidad de Género y Salud Reproductiva, son 143 millones de pesos para la atención integral del cáncer de mama, segunda causa de muerte en la población femenina, también por tumores malignos.

El proyecto de Presupuesto de Egresos de la Federación (PEF) 2007 plantea una asignación de 347 millones 670 mil 413 pesos para el centro que encabeza Patricia Uribe Zúñiga, pero de acuerdo con el análisis hecho por Fundar, Centro de Análisis e Investigación AC, requiere de 428 millones 700 mil pesos más.

De aquí saldría el dinero para financiar las acciones para abatir la mortalidad materna (45 millones de pesos); así como para la operación de refugios para mujeres víctimas de violencia intrafamiliar (95 millones); y para la conclusión del Hospital de la Mujer (143 millones), actualmente en remodelación.

Elena Hofbauer, directora de Fundar, resaltó que salvo los recursos para el Hospital de la Mujer, el presupuesto que autoricen los legisladores deberá establecer que estos rubros deberán incrementarse cada año.

En cuanto al VIH/sida, la investigadora explicó que si bien no existe un recorte presupuestal porque los recursos para la compra de medicamentos antirretrovirales se encuentran desde 2004 en el Fondo de Gastos Catastróficos, lo que ocurrió en el PEF 2007 es que el Centro Nacional para la Prevención y Control del VIH/sida (Censida) dejará de ejercer alrededor de 300 millones de pesos que en años anteriores utilizó para adquirir antirretrovirales.

La totalidad del presupuesto para medicamentos será administrada por el Fondo de Gastos Catastróficos.

De esa manera el PEF deja a Censida con 160 millones 716 mil 5562 pesos, de los cuales 80 millones serían para prevención. Sin embargo, destaca el análisis de Fundar, el centro requiere de 80 millones de pesos adicionales, a fin de garantizar su operación. También son necesarios, al menos, 24 millones de pesos más para aplicarlos a las campañas preventivas de la infección por VIH/sida.

Así, Censida podría ejercer la misma cantidad de dinero que en 2006 en este rubro, es decir 104 millones de pesos. El pasado lunes, el subsecretario de Prevención y Promoción de la Salud, Mauricio Hernández Avila, se comprometió a que habría este incremento del presupuesto para la prevención de la epidemia, con recursos provenientes del Fondo de Gastos Catastróficos.

Por otra parte, la investigación de Fundar destaca que el Ejecutivo también omitió solicitar en el PEF los recursos para dar continuidad a los programas de atención de personas que viven con VIH/sida de hospitales generales e institutos nacionales de salud, los cuales requieren de casi 216 millones de pesos.

Esos recursos se distribuirían entre los institutos nacionales de Enfermedades Respiratorias, Cancerología, de Ciencias Médicas y de la Nutrición, de Perinatología, así como los hospitales Gea González y General de México.