Presentan organizaciones sus proyectos de salud sexual para adolescentes

 * Ocho ONG de cuatro países latinoaméricanos documentaron sus estrategias * Exhortan a los gobiernos a retomar estos proyectos de comprobada efectividad

 

México DF, diciembre 14 de 2006 (Rocío Sánchez/NotieSe).-

 

A pesar de que más del 50 por ciento de la población de América Latina es menor de 25 años y de que el promedio de iniciación sexual en la región es de 15 años, las políticas públicas de salud sexual y reproductiva no han alcanzado a la mayoría de los adolescentes y jóvenes que comienzan su vida sexual.

 

Así lo informaron, en conferencia de prensa, ocho organizaciones no gubernamentales de cuatro países latinoamericanos, quienes presentaron los proyectos que han desarrollado para atender los vacíos de las y los jóvenes en cuanto a su salud sexual.

 

Cinco organizaciones mexicanas, una de Perú, otra de Puerto Rico y una más de Colombia, sostuvieron que sus acciones de respuesta se deben a que las estadísticas indican que 35 por ciento de las jóvenes latinoamericanas menores de 20 años ya han sido madres, la mayor parte de ellas sin planearlo ni desearlo.

 

Voceros de estas asociaciones consideraron que estas cifras, así como el hecho de que 40 por ciento de las nuevas infecciones por VIH se presenten en personas de 15 a 24 años de edad, se deben en gran medida a los prejuicios y tabúes que giran en torno a la sexualidad adolescente, lo que no les permite tomar decisiones informadas que cuiden su salud.

 

Además, “los servicios de salud sexual y reproductiva han sido creados con enfoque de enfermedad, es decir, que la persona que acude tienen un mal que necesita curarse; los jóvenes no se sienten cómodos con esa perspectiva y por lo tanto no se acercan a los servicios”, explicó Ángela Sebastiani, representante del Instituto Peruano de Paternidad Responsable de Perú (Inppares).

 

Por las organizaciones mexicanas habló Minerva Santamaría, integrante de la Red Católica de Jóvenes por el Derecho a Decidir, quien propuso a los gobiernos de México y Latinoamérica que, ahora está documentado que sus proyectos son exitosos, los retomen para ser implementados como políticas públicas que retribuirán la inversión que se haga en ellos.

 

Con el financiamiento de la fundación MacArthur y la Federación Internacional de Planificación Familiar en su Región Hemisferio Occidental (IPPF, por sus siglas en inglés), cada proyecto fue evaluado con metodología proporcionada por el despacho Investigación en Salud y Demografía (Insad).

 

Las ocho estrategias fueron diseñadas, implementadas y evaluadas por las organizaciones mexicanas Afluentes; Católicas por el Derecho a Decidir; Elige, Red de Jóvenes por los Derechos Sexuales y Reproductivos; Fundación Mexicana para la Planificación Familiar (Mexfam) y el Instituto de Liderazgo Simone de Beauvoir, además de Profamilia Colombia, Profamilia Puerto Rico e Inppares de Perú.

 

Dichos proyectos estuvieron destinados a elaborar materiales de educación sexual para comunidades rurales, posicionar los temas de salud sexual y reproductiva en la opinión pública, establecer centros de atención a mujeres jóvenes, brindar asesoría sobre anticoncepción de emergencia, formar jóvenes líderes en temas de salud sexual, dar charlas y consultas sobre sexualidad a jóvenes de educación media, informar a jóvenes sobre cómo prevenir el sida y reducir las prácticas sexuales de riesgo entre jóvenes en situación de calle, respectivamente.

 

Con estas estrategias se pudo impactar a miles de adolescentes y jóvenes entre 10 y 25 años consiguiendo involucrarlos de manera efectiva en las acciones, mejorar la calidad de los servicios dirigidos a ellos y ellas, aumentar su capacidad para influir en las políticas públicas, fortalecer sus liderazgos e impulsar la corresponsabilidad entre diversos sectores de la sociedad.

 

Las organizaciones civiles exhortaron a sus iguales para que documenten el trabajo que están realizando, que puede ser a pequeña o mediana escala, con el fin de compartir las experiencias exitosas y así “comenzar a construir sobre lo efectivo, no estar cada una inventando el hilo negro”, conminó Ángela Sebastiani.