´Los productores´ obra ´políticamente correcta´

Este miércoles llegó a México la obra de teatro multipremiada en Broadway

Julio Alejandro Quijano
El Universal
Viernes 15 de diciembre de 2006

¿Qué pasaría si Los productores fuera un fracaso en México? Hace unos días, el creador de este musical, Mel Brooks, que ha ganado 13 premios Tony en Broadway, dijo vía telefónica desde su oficina en Nueva York: "¡Oh! Lloraría mucho".

El miércoles sucedió el estreno. Los conductores Yordi Rosado y Facundo desfilaron por la alfombra roja con sus mejores sonrisas para apoyar a su amigo Adal Ramones, quien interpreta el personaje de Leo Bloom, un contador público que se convierte en productor de Broadway.

Juntos, estos tres conductores han hecho la televisión juvenil de los últimos tres lustros. Su fama se nota a cada paso: a Facundo y a Yordi las adolescentes les piden una foto y los adolescentes quieren "chocar" sus palmas en señal de identidad gremial.

Mientras tanto, el puro nombre de Adal Ramones en la marquesina del teatro ha provocado expectación y, para fortuna de Ocesa, garantía de venta de boletos.

El telón subió a las ocho y media de la noche. Ramones en el papel de Leo Bloom y Pedro Armendáriz como el experimentado productor Max Byalistock interpretaron el primer gran número de esta genial sátira: "Sí podemos".

Entre las butacas, una pregunta rondaba la mente del público más escéptico: ¿Adal Ramones podrá sacudirse a su personaje de televisión?

En medio del público pero lejos de esta duda televisiva y perdido en el anonimato de la oscuridad, el productor de la obra, Morris Gilbert, reía divertido.

En el escenario, el alocado plan de Bloom y Byalistock avanzaba: juntar 3 millones de dólares para montar el peor musical del mundo, pero solamente utilizar uno y quedarse con el resto.

En su butaca anónima, Gilbert reía tanto que llegó a decir: "Me estoy divirtiendo como enano". Luego se preguntó en broma: "¿Será políticamente correcto decir que me divierto ´como enano´?"

La obra, por cierto, también se burla de lo políticamente correcto: Alejandro Calva interpreta a Roger de Bris, un director que tiene la fórmula perfecta para hacer musicales exitosos: "¡Hazlos gay!".

Y al final, el propio de Bris interpreta a un Hitler de uniforme rosado y que gana la Segunda Guerra Mundial.

El telón bajó a punto de la medianoche.

¿Será políticamente correcto señalar que la precaria condición física de Armendáriz obstaculizó el ritmo de los diálogos y las canciones?

¿Será políticamente correcto evidenciar que Ramones sigue instalado en su personaje televisivo?

¿Será políticamente correcto notar que la obra es una parodia del boyante y abundante teatro de Broadway pero que en México a duras penas se montan en promedio dos musicales al año?

Grandes dudas. Pedro Armendáriz salió al paso de la primera con una confesión: "Ya estoy viejito, ¿verdad? No te digo cuántos pero por ahí ando...". Ante esta declaración ya no vale la pena señalar que en el número musical de la celda, sus rodillas se negaron a responder y el aire de sus pulmones no alcanzaba para completar los versos de la canción.

Respecto de la segunda, el público más escéptico fue lapidario: "Pienso que Adal como que ya se instaló en su papel de Adal", dijo uno. "Esperaba más de él", dijo otro.

Hoy, Mel Brooks se levantará con la noticias del estreno en México de Los productores. Quizá tenga que derramar dos lágrimas. La primera a causa de la fama televisiva que Adal Ramones no se pudo sacudir del todo; la segunda por la confesión del actor Pedro Armendáriz.

Sin embargo, en cuanto se enjugue estas lágrimas, podrá festejar el impecable tono fársico de tres actores: Alejandro Calva como Roger de Bris, Ivan Caraza como el nazi adorador de Hitler, y Natalia Sosa como la hermosísima Ula.