Entrevista / Marianne Thieme / 'No podemos seguir olvidando a la fauna'

 

Por Reforma / 18 de diciembre de 2006

Inder Bugarin / Líder en Holanda del Partido de los Animales

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Maarssen, HOLANDA.- A sus 34 años, Marianne Thieme ha hecho historia al convertirse en la primera legisladora que representa los intereses de los animales en un Congreso nacional.

"Durante mucho tiempo los animales fueron excluidos y relegados al punto más bajo del escalafón de prioridades. Pero ahora estamos ya en el Parlamento como el primer Partido de los Animales en el mundo", dijo a REFORMA la líder del PvdD (por sus siglas en holandés).

En una entrevista realizada en su casa, y en compañía de sus gatos Bram y Jopie, la legisladora afirmó que la aparición del PvdD, con dos escaños en la Cámara naranja, no es producto de la ocurrencia de un grupo de amigos, sino parte de un movimiento global que se extiende desde Australia hasta Gran Bretaña y que debe compararse con el de la liberalización femenina.

Siempre rodeada de perros o gatos, Thieme confía en que su labor servirá de inspiración en otros países y marcará el inicio de una batalla que logrará la protección legal de los animales con el reconocimiento de sus derechos en la Constitución.

 

¿Pollo o cordero?

No como carne ni pescado desde que cumplí 23 años.

 

¿Fue entonces cuando nació el cariño por los animales?

No, es desde pequeña, mis padres me enseñaron a ver con respeto a los animales y como cristiana aprendí que no puedes hacer lo que se te venga en gana con ellos, porque no son objetos, pertenencias, ni artículos de decoración.

 

¿Qué la llevó a crear un partido?

El tener un sistema adaptado a la bioindustria, a una agricultura intensiva y al consumo anual de 500 millones animales tan sólo en Holanda. El uso de los animales como utensilios científicos y objetos de sacrificio por placer y diversión. Un sistema que somete a los animales a una vida de miedo, estrés y dolor. Esto no puede continuar.

 

Pero es imposible soñar en un mundo de vegetarianos.

Lo que queremos es que los animales tengan una buena vida y que se asegure que todas las opciones se han agotado antes de poner a prueba un medicamento en un animal.

 

¿Cómo sensibilizar a la gente?

Hemos tenido muchos escándalos, como el mal de las vacas locas, la gripe aviar y los pollos con dioxinas. La reflexión de lo que está ocurriendo y el desarrollo de una agroindustria que está produciendo productos nocivos para la salud, nos llevará a comprender que no queremos un planeta con animales infectados con virus mutados y peligrosos para el ser humano.

 

¿Qué harán para no quedar en una aventura pasajera?

En el Parlamento las diferencias entre las fuerzas de derecha y las de izquierda son enormes, y nosotros no tenemos color, lo que nos coloca en una posición estratégica aunque seamos muy pequeños. Además los 190 mil votos que recibimos fue un signo de que no podemos seguir olvidando a los animales.

 

¿Por qué un partido para animales cuando ya están los verdes?

Los Verdes de Izquierda no hicieron nada para que los animales fueran escuchados, incluso sacrificaron sus principios para dedicarse a temas como la integración.

 

Esa es precisamente la crítica al PvdD, que es una fracción política de un solo tema.

No es así. Estamos aquí para darle un voto a los animales, pero también para promover un mundo mejor, sin guerra, con desarrollo económico y bienestar.

 

¿En qué políticas se centrarán?

En agricultura intensiva, bioindustria y la lucha contra el uso de animales en experimentos científicos.

El objetivo final será introducir en la Constitución derechos para animales a fin de que los abusos sean llevados a los tribunales.

 

¿Qué propone para combatir las enfermedades que promete curar la biotecnología?

La mayoría de las enfermedades que tenemos en el mundo... como el sida y el cáncer, pueden combatirse efectivamente con medidas preventivas y otras técnicas científicas.

 

¿Son el único partido?

No, hay ya procesos emprendidos para crear partidos similares en Inglaterra, Bélgica, Alemania, España y Australia. Y lo más importante es que no somos los típicos activistas defensores de los derechos animales que sueñan con liberarlos, somos personas comunes que desean trabajar por un mejor bienestar.

 

¿Qué tan difícil se les hizo crear el partido?

Muy difícil porque tocamos círculos muy poderosos. Incluso hay una plataforma de la bioindustria y la agricultura intensiva para tratar de limitar nuestras acciones. Pero tenemos el apoyo ciudadano, el 95 por ciento de los holandeses se opone a la caza de animales en naturaleza.

 

ASÍ LO DIJO

"No estamos peleando por terminar con el consumo de carne. Lo que queremos es que los animales tengan una buena vida".

"La manipulación genética es equivocada. Estamos jugando a Dios y no sabemos cuál será la consecuencia en el ecosistema".