Pueden mujeres con SIDA tener bebés libres del virus

Hasta junio de 2006, hubo 17,800 casos de mexicanas con la enfermedad, pero si se someten a un tratamiento antes y durante el parto y evitan la lactancia, pueden no transmitir la infección a sus bebés. 

México / 20 de diciembre de 2006.-

Aunque los casos de mujeres con Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida (SIDA) han ido en aumento, ahora existe el tratamiento adecuado para que quienes lo padezcan puedan embarazarse y tener un bebé sin problemas.

Censida determinó que, hasta junio de 2006, hubo 17 mil 800 casos de mujeres con SIDA en México y que el único riesgo adicional para las féminas afectados por el mal, en relación con los hombres, es padecer la enfermedad durante el embarazo, cosa que ahora se puede contrarrestar.

Si el mal no es detectado, el bebé se contagiará. Pero, “contrario a lo que se creía, una madre con SIDA puede recibir tratamiento para evitar la transmisión de la infección en el parto”, explica a Notimex Rodrigo Moheno, de la Fundación México Vivo.

Para ello, la mujer debe someterse a un tratamiento antes y durante el parto, así como evitar la lactancia. De esta manera, ahora “una pareja de seropositivos puede tener un bebé totalmente libre del virus”.

Este avance es importante porque en la actualidad, en nuestro país, 80 por ciento de las mujeres que padecen SIDA tienen entre 15 y 44 años -edad fértil- y la enfermedad “ha incrementado en la población femenina” en México, afirma Moheno.

Esto se debe a que, después de 25 años del inicio de la epidemia, las mujeres representan casi la mitad de los 40 millones de personas infectadas con VIH en el mundo, de acuerdo con datos del Programa Conjunto de las Naciones Unidas sobre el VIH/sida (ONUSIDA).

Además, seis de cada 10 personas que se infectan de entre 15 y 24 años son mujeres, y a nivel mundial las jóvenes tienen 1.6 veces más probabilidades de infectarse que los hombres de su misma edad, según información del mismo programa.

Y es que fisiológicamente, las mujeres tienen dos veces más probabilidades que los hombres de infectarse con el VIH durante una relación sexual, pues hay una mayor concentración de virus en el semen que en las secreciones femeninas.

Por eso, la Fundación México Vivo busca hacer un llamado a la mujer mexicana para que tenga “sexo seguro”, pero advierte que para formar una verdadera conciencia, es necesario educar a los jóvenes desde edades tempranas acerca de las formas de prevención.

“Si ahora inician una vida sexual entre los 13 y 14 años, desde los 12 deben estar informados”, asegura el especialista, pues ONUSIDA ha detectado que la gran mayoría de las personas con VIH/sida -98 por ciento de mujeres y 94 de hombres– viven en países en desarrollo.

Cabe señalar que aún prevalece un estigma sexual alrededor del SIDA. Esta idea convierte al virus en “una enfermedad de ‘los otrosí y no de quienes estamos en casa”, pero en Latinoamérica 32 por ciento de infectados son mujeres y en el Caribe, 50 por ciento.

Aun así, en hombres y mujeres, el SIDA tiene el mismo desarrollo y consecuencias, pues ambos padecen de una fuerte discriminación, abandono y aislamiento, ya que, acota Moheno, “la sociedad no tiene la sensibilidad necesaria para tratar el problema”.

Y es que en México, la proporción de infectados es de cinco varones por cada mujer, mientras que en los años 80 era de 26 hombres por cada fémina. Además, las tres entidades con mayor número de casos son el Distrito Federal, el Estado de México y Veracruz.

Por eso, aunque existe un miedo generalizado, la mejor opción es hacerse la prueba del SIDA en un laboratorio y de manera gratuita en la Clínica Condesa de la Ciudad de México y en la Secretaría de Salud, para evitar un posible contagio, recomienda el experto.

Y no es cierto el “persistente tabú” de que “si tienes VIH, te vas a morir inmediatamente”, explica. Por el contrario, una persona con SIDA puede tener una vida de calidad durante muchos años.

Para acabar con el temor a hacerse la prueba, son necesarias, explica Moheno Mendoza, “campañas de sensibilización, saber que a cualquiera le puede pasar porque no es una enfermedad de homosexuales”.

Con este fin, con motivo del reciente Día Internacional de Lucha contra el SIDA, la Fundación México Vivo lanzó una nueva campaña, “¿Por qué yo?”, pues, muchas veces, cuando nos pasa algo de esta índole, nos preguntamos siempre: ¿por qué yo? o ¿por qué a mí?

Así, la campaña anticipa varios cuestionamientos: ¿Por qué yo no estoy informado? ¿Por qué yo no me cuido? ¿Por qué yo no soy sensible a la enfermedad? “Si logramos que la gente se cuide e informe, vamos a disminuir drásticamente las cifras”, dice Moheno.

México Vivo lanza nuevas campañas cada año. Nació a raíz de la fundación de la primera clínica de investigación avanzada en SIDA en México, el CIENI, dependiente del Instituto Nacional de Enfermedades Respiratorias (INER).

Ese fue el instituto más afectado por VIH en los últimos diez años porque muchas personas mueren por infecciones principalmente respiratorias, por cuadros de tuberculosis o neumonía con SIDA.

El CIENI necesitaba el doble o triple de recursos destinados por el gobierno, por lo que un grupo de amigos, artistas, periodistas y empresarios formaron la Fundación México Vivo para dar apoyo económico a la clínica mediante eventos de recaudación de fondos.

Así, esta fundación sigue impulsando campañas para cumplir su labor de información y concienciación, pero lo más importante “es el amor propio, una mujer que se ama a sí misma, no se va a poner en una situación de riesgo”, concluye Rodrigo Moheno.

Notimex