Obligan a italianos a debatir bodas gay

Por Ángel Villarino / 21 de diciembre de 2006

Realizan legisladores peculiar protesta. Colocan en Nacimiento del Parlamento dos juguetes a manera de parejas homosexuales

Corresponsal

ROMA.- El belén del Parlamento italiano amaneció ayer con cuatro intrusos.

Dos diputados de "La Roza en el Puño" (agrupación política que aglomera a políticos socialistas y radicales laicistas, aliada con el Gobierno) infiltraron ayer, entre los pastorcillos del pesebre, una pareja de homosexuales y otra de lesbianas.

Los muñecos iban acompañados por sendas pancartas en las que pedían que Italia apruebe una ley que permita el matrimonio entre personas del mismo sexo, similar a la que entró en vigor en España el año pasado.

Como figurillas, los parlamentarios utilizaron dos muñecos Ken y dos Barbies, que colocaron abrazados cariñosamente y sosteniendo pequeños letreros en los que se leía: "Italia quiere el matrimonio gay como en la España de Zapatero" y "¡¡Ley de Parejas de hecho, ya!!".

Pese a ello, y según un sondeo publicado el lunes, tan sólo un 37 por ciento de la población italiana aprobaría una legislación similar a la que votaron los legisladores ibéricos.

El revuelo causado por la broma de los diputados fue tal que un empleado de la Cámara de Diputados se vio obligado a retirar los muñecos minutos después de la provocación.

"Esperamos que el Parlamento apruebe rápidamente una ley para el reconocimiento de las uniones civiles como exigen las parejas homosexuales del pesebre. Es injusto que a millones de ciudadanos no se les reconozcan sus derechos, como sí ocurre en numerosos países de Europa", expresaron los autores.

Lo cierto es que el Gobierno de centro-izquierda encabezado por el Premier Romano Prodi se comprometió a presentar, antes del 31 de enero de 2007, un proyecto de ley para el reconocimiento jurídico de las parejas de hecho, tanto homosexuales como heterosexuales.

Se trata una reforma que no prevé, sin embargo, el matrimonio entre personas del mismo sexo, ni el derecho a adoptar, lo que ha irritado a los sectores de izquierda más radicales.

Los miembros de la oposición liderada por Silvio Berlusconi se mostraron escandalizados ante la actitud de los diputados socialistas y pidieron que el presidente del Parlamento, Fausto Bertinotti, intervenga inmediatamente para llamar al orden a los autores de la broma.

Las diputadas de Forza Italia fueron las primeras en reaccionar.

"Se trata de un ataque inaceptable a las instituciones y al símbolo religioso", aseguraron en un comunicado conjunto cuatro diputadas de esta agrupación encabezada por Silvio Berlusconi, fundadoras del grupo católico "Valores y libertad".