Acecha al mundo choque cultural, advierte el Papa

El papa Benedicto XVI advirtió ayer, durante su discurso de final de año, sobre un inminente choque de culturas y religiones si la humanidad sigue cerrándole la puerta a Dios

El Universal
Sábado 23 de diciembre de 2006

CIUDAD DEL VATICANO (Agencias).- El papa Benedicto XVI advirtió ayer, durante su discurso de final de año, sobre un inminente choque de culturas y religiones si la humanidad sigue cerrándole la puerta a Dios.

En su discurso a los cardenales, el Papa también expresó que los cristianos deberían respaldar a los musulmanes que se oponen a la violencia.

"El problema de encontrar los caminos hacia la paz se ha convertido en un desafío de suma importancia para todos aquellos preocupados por la humanidad", manifestó Benedicto XVI, durante su discurso previo a la Navidad.

"Debemos aprender que la paz no puede ser alcanzada sólo desde afuera con estructuras, y que los intentos de obtenerla a través de la violencia sólo engendran más violencia", agregó. "Debemos saber que la paz sólo puede existir si el odio y el egoísmo son superados desde adentro".

"El año que llega a su fin -dijo el Papa- será recordado por los horrores de la guerra que tuvo lugar en Tierra Santa (Israel-Líbano) y el peligro general de un choque de culturas y religiones, un peligro inminente que todavía amenaza nuestro tiempo".

El Pontífice, de 79 años, también se refirió a su reciente viaje a Turquía y reafirmó su respeto por el islam. Para el líder de la Iglesia católica, el mundo islámico está afrontando un reto "muy similar al que se impuso a los cristianos en la Ilustración".

"Por un lado, uno debería oponerse a la dictadura del relativismo positivista, que excluye a Dios... Por el otro, es necesario dar la bienvenida a los verdaderos logros de la Ilustración, los derechos humanos y especialmente la libertad religiosa", dijo.

Benedicto XVI añadió que el diálogo entre cristianos y musulmanes debería incluir el encontrar las soluciones a tales retos y ofreció su solidaridad a los musulmanes "que se comprometen contra la violencia y a favor de las sinergias entre fe y razón, entre religión y libertad".

Una sociedad secular que basa demasiado sus determinaciones en la razón y la lógica, y que no ha dejado espacio para la fe, "no es capaz de entablar un verdadero diálogo con las religiones", aseveró. "Si permanece cerrada a los asuntos relacionados con Dios, esto llevará a un choque entre culturas", agregó.

Indicó que estaba feliz porque su polémica gira a la predominantemente musulmana Turquía el mes pasado le había permitido "mostrar públicamente mi respeto por la religión islámica". Antes de su gira, musulmanes de varias partes del mundo criticaron al Papa por pronunciar en septiembre un discurso en Alemania en el que sugería que el islam había sido propagado con la violencia.

El Sumo Pontífice dijo luego que fue malinterpretado.

Recuerda viajes

Asimismo, recordó su primera visita a Polonia (25-28 de mayo), país natal de Juan Pablo II, el cual, según el Papa, fue un deber de gratitud por todo lo que el extinto Karol Wojtyla donó personalmente a él, a la Iglesia y al mundo. "En mis movimientos en esa nación no podía dejar afuera la visita a Auschwitz-Birkenau, en el lugar de la barbarie más cruel en el intento por cancelar al pueblo de Israel, de hacer vana la elección de parte de Dios y de quitarlo de la historia" , indicó.

En otros pasajes de su discurso, el líder católico se pronunció en contra del reconocimiento a las parejas convivientes y denunció lo que calificó de "teorías ruinosas" en torno al derecho de los homosexuales a contraer matrimonio que, según afirmó, despoja a hombres y mujeres de su identidad sexual innata.

"No puedo esconder mi preocupación por la ley sobre las parejas de facto", aseveró en referencia al debate en Italia sobre los derechos legales que deberían ser concedidos a las parejas convivientes y homosexuales.

"Muchas de esas parejas han elegido ese camino porque, por ahora, no sienten cómodos aceptando la cohabitación matrimonial" que establece la ley. En referencia a las estrictas reglas de la Iglesia, que algunos querían relajar, el Papa dijo que el celibato es "un testimonio de fe" más necesario que nunca. Se espera que el Papa dirija el domingo una misa a medianoche en San Pedro e imparta el lunes las tradicionales bendiciones de Navidad y Urbi et Orbi.