Adelantan Año Nuevo en Hoy no me puedo levantar

Durante su presentación el elenco compartió con los asistentes el tradicional rito de consumir las 12 uvas

Notimex
El Universal
México
Domingo 31 de diciembre de 2006

12:53 La puesta en escena Hoy no me puedo levantar adelantó la entrada del Año Nuevo, ya que durante su presentación el elenco compartió con los asistentes el tradicional rito, íntimo y mágico, al departir y consumir las 12 uvas.

La puesta teatral del músico y productor Nacho Cano despidió el 2006 en compañía de los asistentes a la función de este sábado, pues significó la última presentación del año, que no así de la temporada.

De esta manera, motivaron un festejo que es tradicional no sólo en la cultura mexicana, pues se trata de un ritual simbólico para la mayoría de las sociedades, y aún, de las diferentes religiones que se llevan a cabo actualmente.

La historia de amor entre "Mario y María", que se aborda en esta obra, así como la tragedia que envuelve a "Colate", quien fallece de SIDA, estuvo enmarcada en esta ocasión de frases alusivas a los festejos navideños y de fin de año.

Casi para terminar la escenificación, el tema "Un año más", enmarcó el reparto de porciones de 12 uvas entre la audiencia, desde el escenario hasta las butacas, para recibir adelantado el Año Nuevo.

"Cinco minutos más para la cuenta atrás, hacemos el balance de lo bueno y malo", fue una de las frases que la gente entonó con entusiasmo.

A decir del público, ésta fue una buena manera de festejar y compartir los mejores deseos para 2007.

"En diciembre dejamos atrás los proyectos, cumplidos o aún pendientes, y retomamos con nuevo ímpetu todo aquello que no pudimos lograr y llenamos nuestra agenda de nuevos proyectos", comentó Alejandro, un joven que acudió con su familia.

Y es que, si bien es cierto que la realización de estos deseos y proyectos dependerán en gran medida de la voluntad y el esfuerzo individuales, no hay nada de malo en darle un toque mágico a la noche vieja con rituales para atraer la buena suerte.

Así, algunos de los asistentes, señalaron que las uvas, es un ritual que requiere comer una de ellas por campanada, justo a las 12 de la noche, por cada una, un deseo; y que hay que tener cuidado de no atragantarse.

Otros más entusiastas señalaron incluso otras costumbres típicas de la época. "Las lentejas, no deben faltar, algunos las comen y otros las tiran, y tiene como fin llamar a la escurridiza fortuna", señaló una señora acompañada de sus hijos.

Así, se llevó a cabo una amigable velada llena de buenos deseos, esperanza y añoranza, entre actores y espectadores de la puesta en escena de Hoy no me puedo levantar.

vgt