El sector servicios es quien tiene mayor captación del consumo

El mercado gay, un bocado de 4 mil mdd

“Es un nicho que está creciendo, su poder de compra es favorable, en la medida que el país y la sociedad madure”, dicen especialistas.

15-Julio-07

“Apetitoso como la manzana de Adán, el mercado gay de Guadalajara abre brecha. Consumidor de aproximadamente cuatro mil millones de dólares anuales en México, este segmento de la población, es para muchos sectores productivos, un foco de interés potencial, en la zona metropolitana los sectores de belleza, moda y entretenimiento ostentan al mercado pink, como consumidor por excelencia.

“No hay una cifra exacta del valor de este mercado, porque incluso el consumo de productos de este sector como cualquier otro se inserta en varias industrias. Hay un gran crecimiento de este segmento en todo el mundo, las cifras más serias hablan de que le mercado gay en Estados Unidos, vale 450 mil millones de dólares en términos de consumo. Mientras que en México se calcula en aproximadamente cuatro mil millones de dólares”, estima Sergio Rodea, especialista en mercadotecnia.

El sector servicios es quien tiene mayor captación del consumo gay, tanto en México como en la zona metropolitana de Guadalajara, “también el sector de productos para la belleza y la moda”, considera el mercadólogo.

De acuerdo con Alejando L’occoco, estilista y tenedor de la cadena de franquicias más amplia de la ciudad, en salones de belleza, “la diversidad sexual empieza a ganar espacios importantes en este sector, no sólo en el ámbito de la moda, sino en términos de consumo, hoy también se habla de estilos como el metro sexual, aquel que busca una apariencia impecable, que no necesariamente está ligada a la homosexualidad”, describe.

El poder de compra en el mercado pink es “igual que en otros sectores de la población, existen variables, normalmente creemos que una persona homosexual, tiende a ser independiente y a tener ingresos altos, debido a que están exentos de gastos relacionados con la crianza de hijos, esa es una realidad, pero no creo que sea la generalidad del caso mexicano, creo que ese es el mito, se dice que en México menos de nueve por ciento de la población gay vive de manera independiente, en otros países el indicador es de entre 20 y 30 por ciento”, sentencia Sergio Rodea.

La fuerza del consumo gay en México empieza a motivar cambios en términos de mercadotecnia, “existen cadenas departamentales que tienen que capacitar a sus empleados para que atiendan mejor a este sector. En México es un mercado que está empezando a verse, mientras que en otros países de Europa e incluso en Estados Unidos, ya es un mercado maduro, hay marcas internacionales que están volteando hacia acá porque estamos en el lanzamiento de este mercado y para las marcas es un género más”.

El estigma social de marginación hacia la población gay en México limita su potencial económico, “en este país existen muchos prejuicios que no permiten el crecimiento económico de una persona de estas características, aunque por supuesto que existen casos de éxito, en la medida que las leyes sigan evolucionado, este sector va a poder ser muy interesante”.

En el mediano y largo plazo, el segmento gay se convertirá en un bocado apetitoso, concluye el mercadólogo, “el mercado hoy no es un mercado grande, es un nicho pero está creciendo”.


Del Heaven al Mónicas

La ruta pink de Guadalajara atrae a cientos de heterosexuales de la ciudad “que es mojigata y de doble moral”, asegura Mireya Armenta, asidua visitante a los “antros gay, desde Londres hasta Obregón”, en el corazón de la zona roja de Guadalajara, “me gustan estos espacios, porque te puedes divertir un poco más libremente, además en estas fechas, por esta ciudad, dos de cada tres de mis amigos son gays”.

En opinión de esta sibarita, “ingresar al Heaven en Londres, cuesta aproximadamente 400 pesos, tienen amplias y diversas pistas, la música es increíble, nada que ver con los antros gay de Guadalajara, donde una de las mejores opciones es el Circus y bueno, simplemente son inversiones y mundos completamente distintos, además del Mónicas, muy concurrido en Obregón; el Arizona por Chapultepec y Caudillos en el centro no se tienen tanta opciones”.

Crear una zona de entretenimiento gay en Guadalajara, promovida de manera turística y abierta, es un proyecto poco viable aunque, “se irá dando por sí misma, si las necesidades del mercado y los inversionistas apuestan por este sector, que de alguna manera tiene oligopolios en muchos servicios”, consideran especialistas en mercadotecnia.

Las luces rojas sirven de marco a la estridente música, del “antro gay”.


La ruta internacional del movimiento gay

Berlín, testigo

La capital de Alemania es una referencia esencial en la historia del movimiento gay. Durante los años 20 y principios de los 30 se disfrutó de un ambiente de tolerancia insólito en Europa, tal y como lo describe Christopher Isherwood en las novelas que inspirarían el musical Cabaret. Desde allí, sin embargo, también se organizaría, unos años más tarde, el mayor genocidio que ha sufrido la comunidad homosexual en época reciente. Durante el periodo nazi, miles de alemanes fueron identificados con triángulos rosa antes de ser conducidos a campos de concentración donde la mayoría fueron exterminados.

Nueva York, primer barrio

En un bar ubicado en el 51 de Christopher Street, en West Village, Nueva York comenzó el movimiento gay en contra de la discriminación. Esta parte del West Village, que durante los años 70 fue el primer barrio gay del mundo, hoy ya no es el centro neurálgico de la comunidad de Nueva York, pero sigue siendo un lugar muy especial. En el 53 de Chistopher Street se ha recreado, de alguna forma, el mítico bar Stonewall. Muy cerca, en el 15, está la librería Oscar Wilde, abierta desde 1967. Sin embargo desde los años 80, el barrio gay por antonomasia es Chelsea, o lo que es lo mismo, la zona de Manhattan entre las calles 16 y 23 en los alrededores de la Octava Avenida. Allí posiblemente también, por primera vez, se ha transformado un barrio.

San Francisco, la referencia

El movimiento gay comenzó en Manhattan, pero rápidamente se consolidaría durante los años 70 en San Francisco. En muy poco tiempo miles de homosexuales de todo Estados Unidos y de otros países se instalaron en esta ciudad del Pacífico cuyo ambiente liberal ya había acogido antes a hippies, beatnicks y otros grupos. Pronto transformaron el deteriorado barrio de Castro, con sus casas de madera de estilo victoriano, en un ejemplo de recuperación urbana. Allí se marcaron modas, un estilo de vida, un comportamiento a seguir para una comunidad que hasta hacía muy poco no se había manifestado de forma pública. Los hombres se parecían tanto entre ellos que se pondría de moda el termino de clon de las diferentes expresiones de este movimiento que se iba expandiendo a escala internacional.

Amsterdam

Holanda, y muy especialmente Amsterdam, se ha distinguido por su liberalidad. Cuando en el resto de Europa imperaban leyes claramente discriminatorias que penaban con la cárcel cualquier actividad sexual fuera de la norma. Durante los años 60 y 70, ésta ciudad fue prácticamente el único sitio del continente que permitía que dos hombres o dos mujeres se besaran en público, que funcionaran bares y saunas sin restricciones. También aceptó colocar en un lugar destacado de su geografía urbana el primer monumento dedicado a los homosexuales. El Homomonument fue erigido en pleno centro en Westermarkt, en el prestigioso Keizersgracht, muy cerca de la casa de Anne Frank, poniendo por primera vez en un mismo nivel a los mártires judíos y los homosexuales.

Londres

En Londres se juzgó a Oscar Wilde y se persiguió a los homosexuales hasta los años 70, pero desde entonces se ha convertido en uno de los puntos fundamentales del planeta para la cultura gay. Pocas ciudades ofrecen tantos itinerarios históricos relacionados con personajes o eventos relacionados con este mundo. Existe incluso The Pink Plaque Guide to London que incluye docenas de edificios que tuvieron un papel en la historia de la comunidad homosexual en Gran Bretaña. Desde hace unos quince años, el ambiente se concentra en Soho.

Chueca, Madrid

Aunque el protagonismo de Madrid en el circuito gay internacional es relativamente reciente, ni la Guerra Civil ni la Ley de Peligrosidad Social de Franco, que llevó a la cárcel a cientos de homosexuales, impidieron que floreciera una cultura gay clandestina muy activa durante gran parte del siglo XX. Fue sin embargo a partir de los años 80 cuando la capital española se convirtió en uno de los destinos favoritos de la comunidad gay europea. Aprovechando que ya existían algunos bares y discotecas en el barrio de Chueca, en Madrid del siglo XIX

Guadalajara • Sol Fortoul