Con una ceremonia
prehispánica en el
Monumento a la
Revolución, en la
que se pidió permiso
a los cuatro puntos
cardinales, inició
una marcha en la que
alrededor de mil
personas exigieron
acción universal
para salvar millones
de vidas y prevenir
la propagación del
VIH/SIDA.
Los manifestantes
portaron mantas y
pancartas que
contenían las
peticiones del
Manifiesto de la
Ciudad de México
2008, en el que se
pide acceso a
tratamiento
antirretroviral para
10 millones de
personas al 2013 así
como mil millones de
pruebas rápidas de
VIH al año;
información sobre
sexo seguro,
planificación
familiar, el reparto
de condones
gratuitos y la
reducción inmediata
de los precios de
medicamentos.
En la marcha
participaron
delegados de la
Conferencia
Internacional de
SIDA, integrantes de
la Coalición de
Activistas por el
Acceso Universal del
VIH/SIDA,
militantes del
Partido
Socialdemócrata así
como personal del
Gobierno del DF que
repartió abanicos,
trompetillas y
condones.
Dos jóvenes
procedentes de
Toronto lograron su
meta de asistir a la
Conferencia, ya que
viajaron en
bicicleta desde el 7
de junio.
A su arribo al
Zócalo capitalino,
Patricia Campo, jefa
de la oficina para
Latinoamérica de la
Fundación AIDS
Healthcare señaló la
necesidad de que se
cumplan las
peticiones del
Manifiesto, el cual
entregaron en el
exterior del
Auditorio Nacional a
Pedro Cahn,
presidente de la
Sociedad
Internacional de
SIDA (IAS, por sus
siglas en inglés) y
a Craig McClure,
director ejecutivo
de la organización,
quienes aseguraron
que hacían suyas
esas peticiones.
En el lugar se
toparon con unas 20
personas
simpatizantes de
Andrés Manuel López
Obrador, que
gritaron consignas
en contra del
Presidente Felipe
Calderón Hinojosa,
quien participó en
la inauguración del
Conferencia
Internacional sobre
el Sida 2008.