Un juego macabro (I)

Por Georgina Montalvo y Natalia Vitela (06-Ago-2008)

Por considerar que el sida se ha vuelto casi una enfermedad crónica, por baja autoestima o, simplemente, por diversión, hombres que tienen sexo con hombres están recurriendo a una Práctica en la que no cabe el uso del condón. La llaman 'bareback', y es cada vez más común

"Comparto mi regalito con todos aquellos interesados. No importa la edad ni el físico, doy preferencia a menores de 21", invita "Gift Giver" ("El regalador"), en una web mexicana.

Algunos, como "Gasparín", no imaginan que ese "regalito" tan especial puede cambiar drásticamente su vida.

"Conocí a 'Gift Giver' hace un año", dice en clandestinogay.com, una página de la comunidad gay.

"Lo contacté por correo, y, desde la primera conversación, me dijo que estaba infectado con el VIH. Nunca pensé que fuera cierto. Incluso, cuando lo visité en su departamento me dijo que era seropositivo, que si estaba seguro de querer su regalito, y yo le dije que sí. Seguía pensando que estaba jugando".

"Gasparín" confiesa que el físico de "Gift Giver": 1.90 metros de alto y un cuerpo "de gym", lo deslumbró y que tuvo varios encuentros con él.

Poco después decidió hacerse la prueba del VIH, la cual siempre le había resultado negativa, pero esa vez "sí salió positiva".

Sabiéndolo o no, había caído en las redes del "bareback", expresión inglesa derivada de la jerga ecuestre que significa "montar a pelo", es decir, tener relaciones sexuales sin preservativo. Otro cibernauta, llamado "Bug- chaser", que se traduce como "Cazador del bicho", también se contactó con "Gift Giver" y le preguntó: "¿Haces fiestas de seroconversión?".

Esta es la esencia del "bareback". Los homosexuales pasivos (hombres que no penetran) piden, de manera explícita, sostener relaciones sexuales sin protección con varios portadores de VIH para garantizar su infección.

 

I. De lo virtual a lo real

Internet es, por excelencia, el medio a través del cual ha crecido el movimiento. Así lo confirman los datos arrojados por la Encuesta Nacional sobre Comportamiento Sexual y Pruebas de Detección del VIH en Hombres que tienen Sexo con Hombres (HSH), realizada en 2007 por la Agencia de Noticias sobre Diversidad Sexual (Anodis) entre más de 4 mil varones: 67 por ciento conoce del "bareback" gracias a internet.

Tan sólo en el buscador Google aparecen más de 124 mil referencias en páginas de México al escribir la palabra "bareback", que van desde explicaciones sobre en qué consiste hasta venta de películas pornográficas, juguetes sexuales y grupos en los que se contactan los interesados en practicarlo.

Yahoo México arroja más de 10 mil 900 referencias e incluso el grupo coger_a_pelo_mexico_df, creado el 9 de diciembre del 2007, tiene 553 usuarios que a través de la red logran organizar encuentros de pareja u orgías.

Los datos que los miembros de este grupo suelen publicar son su descripción física, el tipo de drogas que consumen (poppers, mariguana, tachas), su correo electrónico y algunos hasta sus números de teléfono celular.

Otra modalidad para ponerse en contacto es el chat. En la página gay.com abundan los usuarios que solicitan un encuentro sin protección y que utilizan nombres como soloapelo_bareback y bareback_mountain, entre otros.

Al contactar algunas conversaciones entre los usuarios, REFORMA encontró que, a pesar de estar atemorizados por la posibilidad de contagio, tienen relaciones sexuales sin protección porque "sólo así se excitan" y con condón "no se siente lo mismo".

Esta es la conversación entre un joven gay de 22 años con el nombre "Bottom Barel" (BB) y Ernesto (E), de 31 años.

E: Yo sólo sexo a pelo.

BB: Yo también. ¿Eres positivo? (contagiado con el VIH-sida)

E: Sí ¿Quieres mi regalito?

BB: Sí wey, eso me excita. ¿A ti quién te lo dio?

E: En una fiesta bareback. ¿Y a ti?

BB: Me lo dio un cabrón que encontré en gay.com. Entré a la sala de chat y puse que quería hacerlo a pelo. Se ofrecieron varios, pero vi la foto de él. Nos vimos en mi depa.

E: Pero, ¿te dijo lo del regalito?

BB: No, al final me dijo: "¿Te gus- tó mi regalito? Y yo "¡¡¡Quéeeeee!!!".

Durante la conversación, "Bottom Barel" aseguró estar contagiado desde hace un año, pero que no se ha hecho la prueba por temor a saberse positivo.

 

II. Droga, sida y soledad

El movimiento "bareback" surgió en Europa y Estados Unidos aproximadamente hace seis años, mientras que en México se estima que hace por lo menos tres, según Edgar Ávila, miembro de La Manta de México, organización civil que se dedica a difundir información para prevenir el contagio de VIH. Aunque el fenómeno fue expuesto desde 1989 en la novela del francés Cyril Collard, Las noches salvajes, que en 1992 él mismo llevó a la pantalla. Sin saberlo, quizá la obra del también cineasta y músico, quien murió de sida tres días antes de recibir cuatro premios César, sirvió de inspiración para gestar el movimiento "bareback".

Otro libro más reciente es Serial Fucker: Diario de un Bareback (2005), de Érik Rémes, que causó polémica por su temática.

A pesar de que no se sabe con exactitud a qué ritmo se está expandiendo el "bareback", Luis Soto, copresidente de la 17 Conferencia Internacional sobre Sida, que se realiza en el Centro Banamex, asegura que además se han detectado grupos de homosexuales que tienen "sexo agresivo" sin protección, lo que aumenta la posibilidad de hemorragias que propicien la transmisión del VIH.

"Desconocemos si el 'bareback' está creciendo. Lo que es claro es que han aparecido casos que nos refieren esta conducta. No se está haciendo nada (por parte de las autoridades de salud pública) porque tiene que ver con actitudes y voluntades personales", explica.

Soto, también infectólogo del Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición, considera que si bien la práctica del "bareback" no es determinante para el descontrol de la epidemia en el País, es necesario poner atención porque el mayor número de casos de esta enfermedad se sigue registrando en el grupo de homosexuales.

De hecho, de los 98 mil 881 casos de sida acumulados en hombres, de 1983 a 2008, 33 por ciento es de homosexuales, según el Centro Nacional para la Prevención y el Control del VIH-Sida.

De acuerdo con Ávila, quienes practican el "bareback" lo hacen, entre otras cosas, porque conciben al sida como una enfermedad crónica "controlable", como la diabetes, que bien tratada deja de ser mortal. También argumentan que, en la actualidad, los medicamentos antirretrovirales son más accesibles.

Pero Jorge Isaías Silva en El Bareback a la Mexicana, artículo publicado por Anodis, considera que esto es un error, porque en México no sucede como en Europa y Estados Unidos, donde el suministro de medicamentos sí está garantizado.

Para Ávila, otras razones por las que se practica el "bareback" es la baja autoestima. Es decir, los mexicanos aceptan tener sexo sin preservativo sólo porque un candidato al que consideran atractivo físicamente "se digna" a hacerles caso.

Víctor Velasco, del Centro de Capacitación y Apoyo Sexológico Humanista, señala que la falta de afecto con el que viven muchos jóvenes homosexuales los empuja a correr el riesgo porque es una forma de "sentirse vivo". Esta manera de sentirse, combinada con el uso de drogas y alcohol, los hace perder la dimensión del peligro que están corriendo. Y, si a esto, se suma la estigmatización social de la que son sujetos, no les importa correr el riesgo de infectarse, por lo que se podría calificar como una actitud suicida.

"A nivel inconsciente piensan: '¿A qué me quedo?', si viven en un ambiente de constante discriminación, y no han desarrollado la habilidad de establecer lazos afectivos duraderos", dice Velasco. El espacio que mejor ejemplifica esta situación, agrega, son las orgías "bareback".

Ahí se les presenta un lugar confortable porque no están obligados a interactuar emocionalmente, "sólo se ven, se tocan, se acarician, y es un encuentro donde todos entran y salen siendo anónimos". 

Mañana: Una fiesta "bareback" por dentro

 

Miedo a saber

Según una encuesta de Anodis, 34% de los HSH que tienen prácticas sexuales de riesgo no se ha hecho una prueba de detección del VIH. Las razones:

37% no lo cree necesario

28% tiene miedo al resultado

18% no sabe dónde hacérsela